18 mar. 2011

Manel, o cómo contar una buena historia


Es una etapa complicada para muchas personas, nada que no sepamos. Mientras el mundo se retuerce bajo nosotros, apenas nos queda contemplar el temblor y asimilarlo como parte de lo que somos, incluso si no nos está afectando a nosotros directamente. En una cultura donde creemos controlar el cambio, éste siempre gana. Y lo hace porque el cambio es inherente a la naturaleza a la que pertenecemos. Escuchamos música porque nos relaja, nos recuerda, nos anima. Sabemos que sólo es un placebo, que no va a cambiar nada, que la ilusión se desvanecerá con la última nota. Pero llega un punto en el que casi se hace necesaria, que se convierte en la salida de emergencia de un laberinto confuso, una encerrona en la que por más que avances no hay final ni principio. Aunque esa salida de emergencia tan solo sea un atajo dentro del laberinto. En definitiva, necesitamos esos momentos de absurdidad en los que la sinceridad de la música es un consuelo. También es probable que yo esté loco o que hayáis cerrado la página y ya no estéis leyendo esto, pero dadas las circunstancias es algo que no os tendré en cuenta (sólo por esta vez, que no quiero abusar de bondad).



Si os habéis quedado, seguramente descubriréis, si es que no lo habéis hecho ya, una banda que representa fielmente esa sinceridad de la que hablaba en código folk pop. Cuando me siento a escucharlos no espero ver recreado el sonido de la tierra resquebrajándose ni una declaración de guerra, ni de paz. No. Todo y a pesar de que sus letras costumbristas desprenden un realismo que atraviesa, no dejan de ser simples canciones, sin más pretensión que la de sonar. Y también de emocionar, desde la sencillez. Puedes crear sofisticaciones del tipo que quieras, pero al final lo que acaba llegando son las cosas sencillas. Y si no que se lo pregunten a todos aquellos que vieron las primeras escenas de "Up", una joya de la narración sencilla y directa que nos regaló Pixar el año pasado.

Manel, que debutó con "Els millors professors europeus", es un grupo sencillo. O al menos eso es lo que nos transmiten sus canciones, con todo lo pretencioso que puede resultar en un principio un título de álbum como su segundo "10 milles per veure una bona armadura" (10 millas para ver una buena armadura). Superada la careta, dentro de ellos sólo encontramos historias con las que cualquiera podría sentirse identificado, historias de amor y de dudas que surgen a cualquiera que a lo largo de su vida haya pensado al menos una vez. En su debut, su presentación fue la magnífica "En La Que Bernat Se't Troba", una canción que me catapultó trescientos sesenta y cinco días en el tiempo, al día en que descubrí los mágicos instrumentos de Beirut. Superada la comparación, las entrañas de la canción escondían un relato de surrealismo y de nostalgia, rematado de forma brillante por los versos finales:

Però el Bernat m'ha dit
Que t'ha vist per Barcelona
Que t'acompanyava un home molt alt
I que li as preguntat si encara ens freqüentàvem
I que m'envies molts, I molts, I molts records

(Bernat me ha dicho
que te ha visto por Barcelona
que te acompañaba un hombre muy alto
Y que le has preguntado si todavía nos frecuentábamos
Y que me envías muchos, y muchos, y muchos recuerdos
)

La lista de temazos no se queda ahí, sino que se hace muy extensa. Además, Manel es de esos grupos que generan controversia, cada uno escoge su "historia" favorita. Sufren, por cierto, ese mal endémico de los álbumes que es la elección del singles, con un "Al Mar!" que no convenció a más de uno, entre los que me encuentro. Mejor es su elección para el segundo, un Benvolgut que sonó en Buenafuente hace un par de días como la perfecta presentación que es. Abajo os dejo unas cuantas canciones para que probéis vosotros mismos.

Ahora, con su segundo disco recién aterrizado y un sorprendente número 1 en iTunes, parece que es el momento de romper las fronteras catalanas, donde ya tienen el reconocimiento que merecen. Os animo a escucharlos incluso si no sabéis catalán (el mío cojea a lo House). Quizás no sean los Beatles catalanes como algún temerario se apresuraba a afirmar por la red, pero lo que sí está claro es que mientras sigan teniendo historias que contar, nosotros estaremos lo propio en escucharlas, porque una historia bien contada y condimentada es capaz de anestesiar la realidad más cruda. Sí, aunque sea sólo por un par de minutos, esos que dura “Avís Per A Navegants”. Hasta la próxima!














4 comentarios >>:

For The Sun dijo...

El grupo no me acaba de convencer, pero sí la entrada. La música es un Placebo (yo bien lo sé) y seguiremos drogándonos hasta que suenen las últimas notas de nuestro corazón.

Marla dijo...

Hola amigo! que tal la indieprimavera? Esto de no tener internet me mata lentamente, ni spotify ni nada. He venido a la biblio a actualizar el ipod y no tengo cascos, a ver si me actualizo yo con tu blog. Un saludo!

Postcards From The Room dijo...

Manel viene al SOS,
aunque bueno, supongo que ya lo sabrás... jaja

a ver que tal suena en directo

Un saludo

Adriano dijo...

Sí, me llevé una alegría tremenda al enterarme, porque en Valencia han agotado las dos fechasy no voy a poder ir. Me temo que iré yo solo a verlos al SOS, porque el resto de la gente con la que voy estará con The Kooks. Pero bueno, da igual, el caso es verlos :D

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