17 jul. 2011

Domingos Sin Resaca

Todos hemos sufrido esas tardes de domingo. Esas en las que parece que el tiempo no sólo no avanza, sino que parece ir hacia atrás, una especie de aura misteriosa encapota la habitación y la amenaza del lunes se cierne más peligrosa que nunca, con el acecho de la responsabilidad por bandera. Como dijo Nacho Vegas, que escribir canciones no le ayudaba a superar los malos tragos, pero le servía para hacerlos más llevaderos, esta nueva sección queda inaugurada con el propósito de aliviar de la mejor manera esas tediosas tardes de domingo. Aquí no encontraréis el último hit The Strokes ni el noise de Triángulo de Amor Bizarro, sino canciones más bien lentas con un puntito de perejil, también llamado nostalgia. Anímate a pasar, pero por favor, sin hacer demasiado ruido.





Inaugura la sección en el quinto escalón un precioso corte de folk de la americana Kath Bloom, Come Here, tema estrella de su álbum Finally que bien justifica todos los elogios posibles.





Uno de los temas más tranquilos de la banda de Washington encabezada por Phil Elvrum, mucho más acostumbrada al noise y que nos deja este corte acústico para jinetes decapitados. Cuarto puesto resaquil para ellos.




Para mí esta canción representa a la perfección lo que es un mal día precidido de otro tantos casi peores. Una pesadumbre que queda perfectamente localizada en una de las frases más duras que he podido escuchar:

And you're not really sure what you're doing this for
But you need something to fill up the days.




Que tu mejor canción sea un cover (de sus compatriotas suecos The Knife) dice cosas buenas y malas de ti. Buenas porque has sido capaz de sacarle todo el partido y dotar de impronta una canción ajena, y malas porque realmente no la puedes reconocer como completamente tuya, aunque hay covers que superan al original, en mi caso por ejemplo con Such Greats Highs, donde Samuel Beam (Iron & Wine) está inmenso y supera con creces la original de The Postal Service. Con Heartbeats el cantautor sueco-argentino logra un corte magnífico que lo coloca en la antesala del primer puesto(ja, como si eso fuera importante!).





Mentís si negáis que cada uno de los ciento sententa y tres segundos que dura Parking Lot huelen a nostalgia, a una época pasada pero inconcreta. Mentís si negáis que el solo del último minuto no es de los más sutiles y a la vez intensos que habéis escuchado jamás. Mentís si negáis que Galaxie 500 merece estar en el primer escalón de la nueva sección Domingos Sin Resaca.



Esto es todo por ahora, nos vemos en la próxima. Gracias por vuestro tiempo y, ya sabéis, no deis portazo al salir, que estamos descansando.

2 comentarios >>:

Anónimo dijo...

Shh... estoy tecleando casi de puntillas para no molestar a los que descansan.
Me gusta mucho esto de que tengas ahora tanto tiempo libre porque el blog está más vivo que nunca.
Y no miento cuando digo que Heartbeats, debería de haber ocupado en mi opinión, el primer puesto del ránking.

Adriano dijo...

Iba a ocupar el primer puesto en un primer momento, pero tuve un flechazo irreparable con Galaxie 500. Heartbeats es una de las canciones que más he escuchado impulsivamente en los últimos meses :)

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