13 oct. 2011

Comentamos lo nuevo de Pumuky: Plus Ultra




Pumuky, la banda liderada por el tinerfeño Jaír Ramírez, ha vuelto dos años después con Plus Ultra, un disco que dibuja una línea continuista de sonido con su trabajo anterior. Y emociona como siempre. Pasa y descubre sus arterias.

El ritmo slowcore con un gusto exquisito por el uso de sintetizadores que caracteriza a la música de Pumuky se mantiene intacto en Plus Ultra, apelando a temas cotidianos como el amor, un tabú al que no sólo no reniegan, sino que exprimen, rebozan y manejan hasta dejar al que escucha en un estado de hipnotismo en el que el tiempo deja de transcurrir. Un amor casi siempre acompañado de angustia por lo efímero, que ya se deja ver en la canción que abre el disco de mismo nombre, Plus Ultra: "no tengas miedo, el vacío siempre ha estado contigo, conmigo". O mismamente en Phoebe, que media con un emotivo "tu nombre pierde el sentido cien veces después" para dar paso a una barrera de sonido que dice incluso más que todo lo que haya podido expresar con esa frase y todo lo que la precede, lo que en mi opinión es una de las principales características distintivas de Pumuky. La atmósfera que se fue solidificando en El hombre en llamas alcanza aquí su máxima expresión con cumbres como Quinta Da Regaleira, llegando a dar la sensación de que en algún momento alcanzarás un punto de no retorno y quedarás atrapado para siempre en los auriculares, en el fondo de la habitación, recreando eternamente ese mundo interior que durante casi tres cuartos de hora compartimos con Jaír Ramírez, un imaginario al que le gusta dar forma desde la intimidad de su propio refugio. En ésta, seguramente la mejor del álbum, supedita las creencias religiosas al más puro instinto: "Iníciame de nuevo en la adoración de tu cuerpo que humilla a cualquier dios".



El grupo canario explora su tradición de una manera notoria en su nuevo trabajo, entrando por los ojos la influencia del pintor simbolista canario Néstor de la Torre, cuya obra incluso da nombre algún tema, como el instrumental Pleamar, invitándonos a pensar cuál es la importancia de lo que transmite su obra a la hora de componer la suya. No queda ahí el folclore, sino que taladran un agujero hondísimo en la historia isleña, esta vez en concreto la de La Gomera para rescatar la Leyenda de Gara y Jonay, donde ambos acaban matándose literalmente con un abrazo, atravesados por una lanza de dos puntas para mantenerse unidos antes que tener que vivir separados. Esta historia es rescatada en Gara, una canción preciosa que supone otro ochomil en el largo y que ya formó parte del LP Gara, Nira, Amarca que lanzaron el año pasado. 



A pesar de que la música de Pumuky navega en la poesía (Ángulo Aureo podría haberse quedado en un poema recitado a capella y aquí no hubiera pasado absolutamente nada) y sus letras son elaboradas, no dejan de ser accesibles para todo aquel que aún sigue creyendo que la corrupción del hombre sigue escondiendo puntos luminosos esperando ser encontrados. Y de aquel que se haya enamorado alguna vez. Aun así, la atmósfera y la ausencia de estribillos marcados invita a escuchar una y otra vez en disco para llegar a disfrutarlo en todas sus dimensiones. Causa vs. Efecto es una de esas que no entran a la primera pero acaban creciendo según la escuchas, un crudo rencor que vaticina la caída irremediable de los que escalan más allá de donde llegará el oxígeno. El aire reivindicativo se perpetúa en La Partida del Siglo, que asegura que "ha llegado el momento de jugar a ganar"



El disco cierra con La Razón Encarnada, un instrumental postrockero de esos que tan bien se le dan, y por último Moriarty y la Combustión Espontánea. Aquí expresa la necesidad de encontrarse con aquellos amigos a los que abandonó o le abandonaron, quizás, buscándole tres pies al gato, en respuesta al cierre del disco anterior, donde desafiaba con quemar todo lo que tenía y empezar de cero. Parece que Jaír se vaya a romper en pedazos minúsculos e invisibles hasta desaparecer del mundo en ciertos tramos de la travesía, menos conceptual que en su disco anterior pero cargada igualmente de invasiones emocionales. En particular me resulta muy difícil hablar de Pumuky sin caer en obviedades o maneras de entender sus discos que no sois capaces de entender por el sencillo hecho de que cado uno lo percibimos de forma diferente, así pues os invito a que les deis una primera oportunidad. Y si ya se la disteis, ya sabéis, todos merecemos otra oportunidad.



Escúchalo entero en su Bandcamp o en Spotify.

5 comentarios >>:

mercedes dijo...

ya estoy empezando a escucharlo!!!

SandraForTheSun dijo...

Por increíble que parezca, me han gustado. Ya sabes lo que me cuesta escuchar música lenta pero esto.. esto no es sólo música, es poesía, como bien dices, y te llegan tan profundo que no hace falta que te entretengan de ninguna manera. Las letras son todas únicas. Increíble, habrá que escuchar todo de ellos. Y también, por supuesto, impresionante review :)

Adriano dijo...

Si le han gustado a Sandra (y ella es de la que no hace cumplidos) es que es algo grande :)

iaGo dijo...

Es un disco genial, musica que emociona, que llega algo más dentro que la gran mayoria...

Mara dijo...

Instrumentalmente me gusta mucho su sonido, los ecos de la voz de Jaír son geniales, crean esa atmósfera atrapadora de la que tú bien hablabas junto a las letras llenas de emociones. Mi canción favorita del disco es Gara, y más aún sabiendo la historia tan bonita que encierra, con ese "abrázame hasta el fin".

Muy buena review ;)

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