12 mar. 2012

The Aislers Set y el peor domingo de mi vida

Este es un grupo del que, en general, sé poco. Last Match me llamó la atención por casualidad, y ni siquiera sé en qué momento apareció en mi vida. Tenía un examen de la Historia de un pueblo independentista que quería ser la nueva Jerusalén, pocas ganas de estudiar, mucho miedo a la vida, nulo sentido de la responsabilidad, y pulsiones cuya plena satisfacción me llevarían a una camilla de quirófano; por ello, perdí el tiempo en internet. Y, como suele ocurrir, salvo en época de exámenes, fue un acierto.

De esa incursión irresponsable, evasiva, resultó el descubrimiento de Aislers Set, de quienes solo sabemos lo que hemos podido interpretar de su segundo disco: Last Match. En parte por pereza, en parte porque no me gusta leer en inglés.

Como inexperto joven aburrido, debo estar pasando por alto multitud de referencias que podrían hacer estallar de placer a cualquier psicoenfermo del pop y la música. Pero en MEI tenemos una vida que sacar a flote, y atrapar ese maravilloso mundo conceptual, al menos en lo que a este disco concierne, queda fuera de alcance. De todos modos, con la intención de mostrar, más que de iluminar, hablaremos.

Parece que el grupo recibió el apoyo de Yo La Tengo y The Shins, con quienes tocaron durante su gira en 2003. También fueron invitados en 2002 por Belle and Sebastian a una gira a lo largo de la Costa Este de los Estados Unidos, que concluyó con un concierto en el Hammerstein Ballroom, en Nueva York, frente a casi tres mil personas. Stevie Jackson (Belle and Sebastian) diría un año después que son uno de los mejores grupos americanos. Algo bastante meritorio, si reflexionamos. Nosotros opinamos como Stevie, y desde aquí le mandamos un saludo, que nos estará leyendo. (1. Más información aquí)


El disco recuerda en ocasiones a los grupos que acompañaron (Yo La Tengo, Belle and Sebastian...), pero al margen de lo innovador —o no— que pueda resultar el sonido, lo que nos gusta de Aislers Set es su perspectiva y sus temas. Ninguna canción parece dar señas de una alegría completa; si acaso, un optimismo resignado, suscitado más por el instinto de supervivencia que por la posible gratitud que pueda deparar el futuro. Algo así me transmite 'Last Match', con sus canturreos medio autistas y sus "Tell me something nice". 

Quizá el mensaje, o la intención, o la finalidad del disco no sea introducirnos a un tratado de filosofía y sociología, pero lo festivo no quita mérito a sus reflexiones, ni a las metáforas que, entiendo, dejan caer, entre otras en 'The Red Door', quizá la canción más animada del disco. "Tengo una puerta roja, roja, roja, roja". Cada uno puede interpretar lo que quiera. 

Pero no es cómo sacan a flote su ánimo pesimista, ni la sensación de 'punk under control', ni su voz, ni sus guitarras, lo que me llamó verdaderamente la atención —aunque sería suficiente—, sino el análisis, o la lectura y relectura de 'The Walk', la canción más sensible, cercana y empática de las que he tenido la suerte de entender en el disco. Porque desvela, sin intención maligna, los recovecos y escondrijos a los que cualquiera recurriría —y recurre— en situaciones de adversidad, cuando el mundo parece conspirar en contra de nuestro talento y buenas intenciones. Y concluye que, pese a todo, la culpa no es de los demás.

3 comentarios >>:

Anónimo dijo...

Pues este J Rubio parece un buen fichaje para el blog.
Esperemos tener el placer de leerle por estos lares más a menudo. Un placer por lo demás, esperamos que vayáis ampliando discografía.

un saludo sudoroso.

Mara dijo...

Muy buena introducción al grupo, sobre todo con esa recomendación del amigo Stevie de Belle and Sebastian :) y de las canciones que has puesto The Walk me ha gustado muchísimo, otro grupo a tener en cuenta desde ahora ;)

Maserna dijo...

Jo, me han gustado un montón.

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