11 abr. 2012

El anti-folk, la historia de los diferentes [LBI, edición XIX]


Para la decimonovena -ya suena a viejo- edición de la Batidora haremos un pequeño repaso de lo mejor que he ido descubriendo sobre la llamada corriente anti-folk, que como ocurre con casi todos los géneros no está exenta de confusión en sus límites ni de ambigüedad en su fecha de aparición. Normalmente las entradillas de las Batidoras suelen ir acompañadas de algún juego de palabras penoso o alguna metáfora mal trabajada, así que en esta ocasión iremos directamente al fondo de la cuestión con la esperanza de no caer demasiado profundo.







Karen O, surcoreana de padre polaco, es conocida sobre todo por ser la vocalista de Yeah Yeah Yeahs, banda de indie rock/punk, un estilo muy ligado al concepto del anti-folk, con unas raíces punk que lo separan en cierto modo del folk. Os invito a coger todo esto con pinzas, de todos modos. Aunque lo que interesa mostrar es precisamente el trabajo que Karen Lee Orzolek realizó para el largometraje Where The Wild Things Are, bastante laureado en 2009 pero por lo visto algo coñazo. Yo aún no la he visto. No creo que os interese realmente ese dato, pero tengo un ego que alimentar y tres hijos. Lo cierto es que llegué por casualidad (¡¡¡No porque fuera nominada a los Grammy, eso sería muy mainstream!!!) a su banda sonora y descubrí "All is love", canción co-escrita con Nick Zinner que empatiza muy bien con el concepto de anti-folk, una especie de descalabro silbado que hace virtud de la despreocupación. 








Nacida en el seno de una familia rusa dedicada a la música, alcanzó el Bronx en calidad de refugiada judía y muy pronto comenzó a despuntar evidenciando el entorno en que había sido criada. La música de Regina Spektor es de ritmo desconcertante, con pausas inesperadas, arranques en seco y vueltas de campana sobre un piano que ofrece infinitas posibilidades si está bajo las manos adecuadas. Las suyas lo son, claro. "Us" cuenta una historia sobre personas atrapadas en una estatua, no demasiado original, si pensamos, pero acaba ofreciendo una visión costumbrista e irónica del ritmo de vida de una ciudad cualquiera.








The Moldy Peaches son, o fueron, o serán, porque su futuro es tan incierto como la propia definición de anti-folk, básicamente dos personas, una habitación y unos cuantos instrumentos que, manejados por Kimya Dawson y Adam Green, parecen realmente muchos más de los que son. Aunque su masividad se debe en buena parte a la aparición en Juno de "Anyone Else But You", el trabajo conjunto de estas personas dio lugar a un material realmente excepcional por la simpleza de las canciones. Poco más que una guitarra y un puñado de cuerdas vocales necesitaban para alcanzarnos. "Who's Got The Crack" suena tan sencilla que incluso recuerda a algún hit pasado, suena a cover de cualquier otra banda mucho más grande que ellos. Pero no.








No está claro por qué Kimya Dawson decidió, o quizá fue al revés, que ya no compondría más junto a Adam Green. Puede que la respuesta esté escrita en algún recóndito lugar de la red o en alguna interesante e ilocalizable publicación de alguna revista del noreste de Washington, pero lo cierto es que no tengo tengo demasiado tiempo para buscar ese dato. El caso es que, por suerte, Kimya siguió cantando y está dejando temas irrepetibles, más allá de los que pudimos comprobar en Juno (2007) (puede que sea buena idea remitiros al post donde hablé sobre la película, hace ya tantísimo tiempo). Letras adolescentes -e incluso infantiles, a veces coreadas por niños- que pueden ser entendidas en cualquier etapa de la vida cantadas mientras se hacía la cena, con un encanto poco común para cualquier ciudadano medio; todo eso parece ser Kimya Dawson.






No habría sido posible definir la antítesis, aunque no en sentido literal, del folk sin haber existido previamente su némesis. Woody Guthrie está apunto de cumplir la centena simbólica y, dado que los seres humanos somos propensos a conceder importancia a los hechos en base a que sucedieron hace múltiplos de 5 o 10 años, parece conveniente rescatar el folk que inspiró todo el sucesivo, con una oda por lo visto bastante genuina a las bondades de una geografía y unas gentes, más que a una nación, acostumbrados como estamos a lamentables -y externamente ridículas- exaltaciones patrióticas norteamericanas. Aunque el mensaje no estaba exento de polémica y su discurso era marcadamente antifascista y de ideas cercanas al comunismo, las circunstancias que llevaron a Woody a conocer el mundo, tanto sus caras como sus arrolladoras cruces, fueron muy reales, al verse obligado al exilio de Texas tras la asoladora Dust Bowl de los años 30. La que es os dejo es sólo una de las muchas versiones que grabó de "This Land is Your Land". Disfrutadla.




2 comentarios >>:

Mara dijo...

Muy original esta entrada, se echa de menos que haya gente como tú que valore esta música y le dedique un pequeño espacio en la web. Me hizo mucha gracia ver a Woody, una reliquia ya ese tema, entre los grupos más modernos. La peli de la de Karen O no la he visto, pero hay gente que me ha dicho que está muy bien, y la canción es muy graciosa. A mí Regina Spektor me gusta, aunque no es de estas cantantes que escuche a menudo, tiene algo que no me acaba de enganchar, pero hace unos años tuve una época que sí la escuchaba más, sobre todo la de Fidelity y reconozco que tiene canciones que me ponen la piel de gallina como Hero (momentazo cuando la escuché en 500 Days of Summer, quedaba genial): http://www.youtube.com/watch?v=k9fwMSOzijQ

Bueno, y los Moldy Peaches creo que yo te hablé bastante de ellos ^^ jaja y de Kimya opino lo mismo, aunque es verdad que me gustaba aún más la contraposición de su voz con la de Adam.

Por cierto, tota la gràcia ver el post de Juno, fue de los primeros que leí cuando entré en tu blog por primera vez cuando nos agregamos al face... y pensé: este chico tiene buen gusto :) jaja

Mara dijo...

pd: errata, que "YA te hablé bastante de ellos" :)

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